| Por:
Pbro. Alberto S. Miranda |
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MARIA
VIRGEN MADRE DE DIOS Y DE LOS HOMBRES
El
culto de sobreveneración en nuestro mundo católico,
a la Santísima Virgen Maria, es por hechos de valor
sobrenatural: como APARICIONES, como son los casos de
Lourdes y de Fátima, a los históricos HALLAZGOS de Imágenes,
como ocurrió en Lujan o en Choya, localidad cercana
a la actual capital de la provincia de Catamarca, con
la imagen que veneramos bajo la Advocación de Virgen
del Valle. Y así, no tiene sentido alguno lo que a menudo
se escucha decir: "La Virgen del Valle es más poderosa
que la Virgen de Lujan" ; La Virgen de Fátima es más
milagrosa que la Virgen de Pompeya". Existe y se venera
UNA UNICA VIRGEN MARIA, Madre del Salvador del mundo
y Madre Nuestra, simbolizada en diversas Imágenes, adornada
con cuatro Prerrogativas y con mas de 170 advocaciones
en América Latina, "por sucesos de valor natural" (aparición)
o invención de imágenes.
Maria.
Pese a cuidadosos estudios bíblicos y numerosos ensayos
explicativos, la derivación científica del nombre Maria
no es muy clara. Procedería de la raíz Mr, utilizada
en lengua oriental como sinónimo de "corpulenta" o "bella".
Pero en idioma arameo viene del apelativo Mara que se
traduce por "señora". Y ya el estudioso E. Vogt, en
su obra "Etimología del nombre Maria" propone que su
nombre podría derivar de la raíz RWM, lo que se traduciría
como "EXCELSA" o "ELEVADA".
Pero
lo que bien sabemos gracias a las paginas bíblicas es
que Maria Virgen era de la tribu de Juda y descendía
de la Estirpe de David, ya que su hijo, a quien dio
su carne y sangre, era de la Casa de aquel gran Rey
(cfr.Mat. 21,9; 22,43 y Apoc. 5,5). La madre de Maria,
Ana, era pariente (cfr. Lc. 1,36) de Isabel, mujer del
Sacerdote Zacarías, que descendía de los hijos de Aarón
(cfr. Lc. 1,5) Sumo Sacerdote. Por ello se dice también
que la Madre del Redentor era descendiente de la familia
sacerdotal del pueblo elegido.
Sus
padres, Joaquín y Ana, fueron venerados como santos
desde los primeros años del cristianismo. En Constantinopla
se erigió un templo en su honor en al año 550 y otro
en Jerusalén allá por los años 536.
MARIA
VIRGEN, MADRE DE DIOS
La
maternidad divina es la principal prerrogativa de la
Santísima Virgen, siendo al mismo tiempo el fundamento
de todas las demás; por eso conviene siquiera una breve
reflexión sobre el tema.
Maria
es Madre de Dios, porque "al llegar la plenitud de los
tiempos (Dios) envió a su Hijo nacido de mujer para
que recibiéramos la adopción de hijos" (Gal.4, 4-5).
Al respecto, enseñaron los Concilios de Efeso (431),
de Calcedonia (459) y el III de Constantinopla (680-1):
"Jesucristo, por nosotros los hombres y por nuestra
salvación descendió de los cielos y por obra del Espíritu
Santo se encarno de la Virgen Maria"
El
Concilio Vaticano II dice lo mismo y se reafirma con
profundidad y claridad meridiana. El Pontífice Pablo
VI la enseña diciendo: "Maria es también la Virgen Madre,
es decir, aquella que por su fe y virtud engendro en
la tierra al mismo Hijo del Padre, sin contacto con
hombre, sino cubierta por la sombra del Espíritu Santo,
prodigiosa maternidad constituida por Dios como tipo
y ejemplo de la fecundidad de la Virgen Iglesia.
MARIA,
VIRGEN MADRE DE LOS HOMBRES POR MEDIACIÓN SALVIFICA
Sobre
esta afirmación dice Pablo VI: "Para poder asimilar
plenamente su amplísimo contenido, como memoria conjunta
del Hijo y de la Madre, es decir, celebración de un
misterio de Salvación realizado por Cristo, al cual
la Virgen estuvo íntimamente unida como Madre del Siervo
doliente de Yahvé, como ejecutora de una misión referida
al Antiguo Israel y como modelo del nuevo Pueblo de
Dios constantemente probado en la Fe y en la Esperanza
del sufrimiento y por la persecución". En otro pasaje
de su exhortación en Santo Padre agrega: "Con relación
a Cristo, el Oriente y el Occidente, en la inagotables
riquezas de sus liturgias, celebran (la) memoria del
"fiat" salvador del Verbo Encarnado ... Por su parte,
con relación a Maria, celebran a la Virgen fiel y obediente
que con su "fiat" generoso se convirtió por obra del
Espíritu Santo en Madre de Dios y también verdadera
Madre de los vivientes.
Vemos
pues, como es licito afirmar que Maria Madre de Dios
es también Madre de los Hombres, porque la divina maternidad
le posibilita ser Mediadora de la Salvación de la Humanidad.
"La
finalidad ultima del culto a la bienaventurada Virgen
Maria es glorificar a Dios y empeñar a los cristianos
con una vida absolutamente conforme a su voluntad".
Por eso los católicos rendimos culto de sobreveneración
absoluto a la persona misma de la Santísima Virgen,
y relativo a Imágenes de sus advocaciones.
Como
siempre la Iglesia, en todos sus niveles de jerarquía
y fieles, esta abocada de un modo muy particular al
estudio y aplicación de los Documentos Pontificios sobre
este homenaje sumiso a la Madre Virgen.
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