| Por:
Pbro. Alberto S. Miranda |
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Al
describir la Sagrada e Histórica Imagen de la Pura y
Limpia Concepción, ya desde 1645, bajo la advocación
de VIRGEN DEL VALLE, nos remitimos a como la vio en
su tiempo (y que salvo pequeñísimos detalles se conserva
hoy en día) en máximo historiador de Catamarca y de
esta portentosa Imagen, el erudito sacerdote lourdista
Antonio Larrouy.
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"La
muy venerada estatuita de Nuestra Señora del Valle
representa a la Virgen Santísima en el misterio
de su Concepción Inmaculada; de pie, la media
luna bajo sus plantas, las manos juntas ante el
pecho, mirando al cielo sonriente".
"En
conformidad con una antigua costumbre española,
la Imagen fue vestida desde los principios y vestida
ha quedado siempre. En la actualidad, encerrada
en una vitrina o urna como se dice comúnmente,
esta envuelta en amplios y lujosos paramentos.
Para las grandes festividades de abril y diciembre,
los que lleva de ordinario, se reemplazan por
otros mas ricos aun y se los cubre con resplandecientes
pedrerías de su tesoro, ofrecidas a la Reina del
Valle por sus peregrinos".
Las
vestiduras constan de túnica blanca y largo velo
azul. No dejan visible mas que el ovalo del rostro
y las manos que sobresalen de una hendidura de
la túnica y ocultan un conjunto formado por tres
piezas distintas: un pedestal de 24 cm. de alto;
una peana de 10 cm. y la IMAGEN propiamente dicha
que mide 42 cm. desde la cabeza hasta los pies.
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"La
altura total es casi de 78 cm., y el peso, de cinco
kilos doscientos ochenta gramos incluido el pedestal.
Este es de algarrobo negro torneado y dorado; hecho
en 1870 en sustitución a otro ya envejecido. Sobre el,
esta atornillada la peana".
Constitúyenla
tres cuadritos o tarimitas cutos lados miden 21, 19
y 15 cm. respectivamente superpuestos a modo de escalera.
Las tres están doradas; las dos inferiores son de cedro
americano, que no es el mismo que el del antiguo continente;
la de arriba es de un cuerpo mas blando pero sin duda
también madera. Delante de la Virgen se lee esta inscripción
en hermosas capitales que se formaron rayando la doradura
para sacarle mayor brillo: Nuestra Señora de la Limpia
Concepción.
La
Imagen esta pegada sobre la tarimita superior con un
(especie) engrudo -oportunamente fue mejor asegurada-
Como es comprensible no seria posible cerciorarse directamente
y por completo de su composición sin deteriorarla, y
huelga añadir que nadie pensó en ello. (Así fue hasta
entonces) Pero de lo que queda a la vista se infiere
fácilmente que es una de las muchas imágenes que se
llama encarne (Es muy generalizado en conocimiento de
cómo se hacen esta clase de imágenes llamadas de encarne,
y no de mármol o piedra como se ha visto publicado en
mas de una oportunidad).
Estas
estatuitas abundan en las Iglesias y casas particulares
de las provincias del interior.
Una
pequeña púa de que estaban provistas las antiguas coronas
de la Virgen para asegurarlas mejor, y el alfiler de
oro de la actual, han producido encima de la cabeza
un ligero arañazo. Es de notar también que después de
penetrar sin dificultad como dos centímetros en el interior
del alfiler de la corona, se detiene ante un cuerpo
mas resistente. Queda ya dicho que la Imagen de Nuestra
Señora del Valle esta vestida. Pero salió de las manos
de su desconocido artífice completa ya, formando una
sola pieza pronta para ser colocada en alguna modesta
capilla o sobre el altarcito familiar de alguna casa.
Su
traje modelado en relieve, y pintado, comprende manto,
pelo, cinturón azul y vestido. Todo esta pintado al
estofado; es decir, dorado primeramente por debajo y
pintado luego de varios colores por encima; pero aquí
y allá se ha raido la pintura superior para formar con
el dorado de fondo dibujos y adornos. El manto rojo
con puntitos de oro por dentro, es exteriormente azul,
sembrado de estrellitas, siempre de oro realizado con
un galón de lo mismo; cae por detrás hasta el suelo;
dejando despejada la frente envuelve la cabeza, y los
cabellos de color castaño claro se perciben solo en
ambos lados del cuello y un poco sobre los hombros.
El pelo es colorado; lleva en el cuello una puntilla
blanca pintada. Cíñele un cinturón azul listado verticalmente
de oro y florecitas rojas, cae hasta el suelo y oculta
completamente los pies; por los lados, y no por delante,
sobresalen los dos cuernos de la media luna.
Las
manos no están propiamente juntas, palma contra palma,
sino unidas por sus bordes; forman así una concavidad
poco graciosa y que las hace parecer demasiado macizas,
pero los dedos están bien moldeados. El rostro es demasiado
anguloso, sin nada de aquellos contornos suavemente
redondeados que se encuentran en las obras de los maestros.
Las mejillas están ligeramente sonrosadas y de cerca
tal vez parece mucho menos morena que a la distancia.
Sin embargo, no deja de ser verdaderamente la MORENITA
como el pueblo, con su tierna y respetuosa familiaridad,
gusta llamar a la Virgen del Valle.
Así
describe la Imagen de Nuestra Madre del Valle, el erudito
historiador citado. Quizá, de un modo un tanto frió
pero precisa y escuetamente, como el caso lo exige.
LA
IMAGEN HOY
Pero
sin conocer el material del que esta compuesta, sin
saber porque, el visitante que llega hasta su urna se
siente cohibido, anonadado. La contempla, vestida con
magníficos ropajes. Una rica túnica blanca, habla de
Ella de las celestiales esperanzas de las almas que
la aman; el bello manto azul recamado de oro y piedras
preciosas dice del amor y gratitud de todos sus hijos.
Allí
esta con su presencia bendecida homenajeada de continuo,
por los humildes y también los grandes de la Patria
y fuera de ella, que le dejan en testimonio de gratitud
amorosa preciadas joyas. Se la ve, solo descubierto
el rostro y con las manitas juntas, y es para nosotros
NUESTRA MADRE
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