| Por:
Pbro. Alberto S. Miranda |
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Con
motivo de las Bodas de Plata de la Coronación de la
Imagen de la Santísima Virgen del Valle, el sacerdote
lourdista Padre Luis Novoa, respondiendo a una sugerencia
de Monseñor Bernabé Piedrabuena, publicó un folleto
de "Apuntes Históricos", donde trata detalladamente
los acontecimientos vividos en la Ciudad de Catamarca
en aquel año de 1891.
Para
mayor precisión histórica y descriptiva del acto de
la Coronación de la Sagrada Imagen del Valle y para
regocijo de los que amamos a tal excelsa Madre, parece
conveniente transcribir lo más significativo del acontecimiento:
"Debía celebrarse la imponente ceremonia de la Coronación
-dice el estudioso citado- hacia el este de la Ciudad,
en el Paseo General Navarro, a ocho cuadras de la Iglesia
Matriz, frente al cerrito de Choya, donde flameaba una
bandera blanca; levantábase al poniente la majestuosa
mole del Ambato".
Es
esta parte de la crónica, el Padre Novoa pasa a citar
al Presidente de la Comisión Pro-Coronación Don Segundo
Molas que describe el Local de la Coronación que él
denomina "Recreo" (el mismo Paseo General Navarro),
en estos términos: "En el costado norte de la Vieja
Alameda y aprovechando la arena del lago (había un embalse
de agua) seco, se formó un terraplén de una cuadra de
largo, de veinte metros de ancho y de cuatro de alto
con inclinación a todos los cientos. En toda la extensión
de largo y ancho se construyó una galería de pilares
y techo de madera, de una altura de cinco metros; el
adorno del techo de esa galería eran tiras angostas
de géneros de colores, clavadas en los tirantillos que
corrían de sur a norte. En las orillas del techo se
pusieron gallardetes y sobre el techo grandes banderas
y el escudo pontificio. En la parte media de la galería
se levantó un majestuoso trono para la Reina del Valle,
visible de todas partes. Hacia la misma parte del trono
se había desmontado y emparejado una cuadra cuadrada
de terreno destinada para el pueblo y todo este local
estaba adornado con gallardetes y banderas".
Y
continúa la crónica del Padre Novoa : "Es de advertir,
la enorme concurrencia que se dio cita en aquel lugar
pues llegaba la columna de la procesión al tablado construido
para la ceremonia y aún no habían salido los Prelados
de la Iglesia Matriz. Abría la procesión una banda de
música y la encabezaban con sus respectivos estandartes
las peregrinaciones de La Chacarita, Valle Viejo, Piedra
Blanca, Paclín, Andalgalá, Tinogasta, Ancasti y Santiago
del Estero. Seguían las Sociedades de San Vicente, y
de Beneficiencia; Apostolado de la Oración, Tercera
Orden Franciscana, representantes de la Prensa, Sociedades
Católicas, Comisiones de la Coronación, Colegios y Escuelas
de niños y niñas, Pía Unión, Hijos de María de Salta,
Colegio de Carmelitas; Guardianes y Superiores de Conventos;
Cruz de los Religiosos Padres Lourdistas, Franciscanos,
Cruz Procesional; Clero Secular, Curas Párrocos, Vicarios
Foráneos; Provinciales de Congregaciones Religiosas,
representantes de los Cabildos Eclesiásticos y Vicarios
Generales. Llevaba la corona el R.P. Provincial de los
Franciscanos, Fray Rosa Quiroga, en representación del
Definidor General Fray Orellana. Acompañaban al Padre
Quiroga algunos sacerdotes con dalmáticas, entre los
cuales iban dos Pbros. Manuel C. Lobo de Salta, y Julio
Zabaleta de Tucumán. Venían después los Canónigos y
Señores Obispos, escoltando la sagrada Imagen, que era
traída por varios sacerdotes. Cerraban la marcha, el
Gobierno y la Plana Mayor del Ejército, la banda de
música y la Guarnición. Iban los hombres delante de
la Imagen y por las aceras, las mujeres al final de
la procesión".
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