|
Los
bellos paisajes, el rostro curtido del hombre, las manos
callosas de la mujer, los ojos inocentes de los niños,
los valles, los ríos, las montañas, etc.,
fueron plasmadas en telas, conformadas en yesos, talladas
en madera o en otros materiales, por artistas que, conociendo
la esencia del hombre, difundieron por todo el mundo
nuestra belleza.
Numerosa
es la nómina de esos artistas que hoy nos llena
de orgullo en tenerlos en la galería artística
de nuestra historia.
|