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La
provincia de Catamarca está en su totalidad dentro de
la diagonal árida Argentina. A partir del límite climático
correspondiente al tipo Tropical Serrano (Región Este),
hacia el Oeste, por las características fitogeográficas,
zoogeográficas, volúmenes de precipitaciones, temperaturas,
estamos en presencia de una variante de la categoría
de climas áridos denominado Arido de Sierras y Bolsones.
Constituye
una amplia región que limita al Este por el cordón de
Alto Ancasti, Sierra de Balcozna y por el Oeste el Cordón
de Narváez, Troya, Piedra Parada, Palca, y el Cordón
de San Buenaventura (borde de La Puna), Sierra de Culampajá,
Laguna Blanca y Hombre Muerto.
Es
un tipo de clima en el que las características topográfi
cas del terreno inciden en gran medida en su definición.
La presencia de sierras da lugar a la formación de microcli
mas por su orientación y diferencia de altura, lo que
acondiciona el marco topográfico para la existencia
de oasis que se localizan en los conoides de deyección
en la falda occidental de los va lles. Estos utilizan
el agua proveniente de cursos de agua tempo rarios,
para riego y consumo familiar.
Los
ríos, descienden de las serranías en este tipo de clima,
y erosionan intensamente las laderas, depositando el
material que transportan en los fondos de los valles
o bolsones, en los que encontramos cuencas cerradas
de ambientes desérticos, pero también aparecen microclimas
con rasgos acentuados de aridez en los faldeos de las
sierras que no reciben aporte pluvial.
El
centro de las depresiones o cuencas, generalmente en
estos ambientes, está ocupado por salares o barreales
rodeados de médanos.
Como
ejemplo de salar tenemos el de Pipanaco, llamado tam
bién Bolsón de Pipanaco. En él convergen infinidad de
cursos de agua en épocas de crecidas, provenientes de
Andalgalá, Pomán (ladera occidental del Ambato), y Belén.
Otro
ejemplo es el Bolsón Fiambalá, Tinogasta, Campo del
Arenal o de Los Pozuelos, etcétera. En el Bolsón de
Fiambalá la existencia de vegetación achapa rrada muerta
y médanos muestran dos de los aspectos típicos del paisaje,
resultante del tipo climático, y que son denominador
común del centro de los bolsones. En el caso específico
del bolsón de Fiambalá, la altura de la sierra homónima,
de aproximadamente 3.000 metros sobre el nivel del mar,
resulta insuficiente para excitar lluvias impor tantes
por condensación de las corrientes de aire del Este,
que además han perdido casi toda su humedad al trasponer
el Aconquija, El Ancasti, El Alto y El Ambato.En general
las precipitacio nes decrecen de Este a Oeste.
El
tipo de clima árido de Sierras y Bolsones abarca el
Sudeste del departamento Santa Rosa, centro-Este del
Alto, centro-Este-Sur del departamento La Paz, La Región
Centro y la Región Oeste.
Cabe
aclarar que nos referimos a los rasgos funda mentales
de este tipo de clima y teniendo siempre presente que
en el contexto general regional existen microclimas
que también responden básicamente al tipo mencionado.
Aunque
las montañas rompen la continuidad del desierto fundamentalmente
cuando por su altura interceptan los vientos provenientes
del Este y Noroeste, la condensación que se produce
en las laderas enfrentadas a las corrientes de aire
húmedo produ ce nubosidad abundante, pero en los fondos
de los valles es de pequeña magnitud.
El
problema se agudiza porque, a los escasos volúmenes
de precipitaciones, se suman la mala distribución estacional
de las mínimas y altas temperaturas reinantes.
El
balance hídrico es deficitario. Este resulta de medir
con un aparato llamado evaporímetro la evaporación diaria
durante un año (es un recipiente con agua que se controla
con una escala para saber la cantidad de milímetros
que se evaporan) y con un pluviómetro la cantidad de
agua de lluvia en el mismo período, por ejemplo:
si
tenemos
Evaporación = 1.200 milímetros
Lluvia = 350 milímetros
Déficit hídrico 850 milímetros
El
déficit es teóricamente la cantidad de agua que sería
necesaria que llueva para establecer un equilibrio entre
la evaporación y las precipitaciones en este caso.
Además,
la distribución anual de las precipitaciones no es la
adecuada, generalmente llueve en unos cuantos días la
canti dad, en milímetros, que figura como precipitación
anual, en forma de copiosas tormentas, que no benefician
a los cultivos o que no coinciden con los ciclos biológicos
de los vegetales.
En
síntesis, tenemos un clima con Veranos Cálidos y Secos
e inviernos Templados (suaves).
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