En
el departamento Andalgalá, Región Oeste, encontramos
una serie de cursos de agua de los cuales predominan
los que tienen dirección norte-sur, excepto en el sector
este, en el que se encuentra Aconquija, donde la dirección
de los ríos es de este a oeste.
De
occidente a oriente mencionaremos algunos de los pequeños
oasis que existen, tal es el caso de Amanao cuya actividad
fundamental es la cría de caprinos y el cultivo de forrajeras
(en pequeña escala). De norte a sur, en una faja limitada
al este por los ríos Visvil con nacientes en la Sierra
de Atajo y el río Amanao, nacido de la confluencia del
Visvil y el Yacuchuyo, se practica la cría en forma extensiva
de ganado bovino y caprino, para consumo local fundamentalmente.
A
partir de allí, hacia el oriente, hasta una línea imaginaria
que une la Cuesta de la Chilca, con la cumbre de Las Lajas
y el pequeño puesto de La Ciénaga, encontramos oasis de
poca magnitud y puestos como: Morteros, El Candado, Capillitas
y Las Juntas.
Rodeando la ciudad de Andalgalá, oasis principal, localizado
en el centro geográfico del departamento (aproximadamente)
hay una serie de asentamientos, próximos entre sí, entre
los que mencionaremos a Choya, alimentado por el río homónimo;
La Aguada, Chaquiago, Huaschaschi, Potrero (abastecido
por el río Potrero) Malli y Villavil.
El río Andalgalá que provee de agua a la ciudad del mismo
nombre y localidades aledañas nace de la confluencia de
los ríos Colorado y Blanco.
En las localidades anteriormente mencionadas que se integran
al oasis de mayor urbanización (cabecera de departamento),
se presenta una alta concentración parcelaria, en donde
las principales actividades agrícolas actualmente están
dirigidas a la producción de durazno, nogal, vid, membrillo,
olivo, maíz, y en pequeña proporción el cultivo de forrajeras
y aromáticas (comino y anís). Rodeando el área que comprende
a la cabecera de departamento y las localidades circundantes,
se realiza una actividad ganadera extensiva de caprinos
y bovinos. En Aconquija (este del departamento) se desarrolla
una agricultura favorecida por el clima más húmedo y con
mayor aporte pluvial. En este sector del departamento
la producción de papa semilla, nogal, zapallo, poroto,
maíz y algunas hortalizas es la que predomina. La ganadería
es del tipo extensivo con ejemplares ovinos, bovinos,
caprinos y porcinos.
Por su importancia se destaca el cultivo de papa para
semilla, en secano y bajo riego, con este sistema se han
censado 600 hectáreas con un rendimiento promedio de 25
toneladas por hectárea.
El área cultivada en secano se expandió casi exclusivamente
por la papa contando en la actualidad con una superficie
de 1.000 hectáreas, con rendimientos que oscilan entre
los 12.000 y 15.000 kilogramos por hectárea (para el caso
del cultivo en secano).
Entre la superficie cultivada bajo riego y en secano tenemos
un total de 1.600 hectáreas, aprovechadas. Las variedades
cultivadas son Spunta en un 80 por ciento de superficie
y el resto se compone de Jaerla, Kennebeck, y de las nacionales
Ballenera y Huincul. También encontramos cultivos de maíz,
porotos y zapallo pero en menor escala. En cuanto a la
ganadería, la actividad se centra en la cría de bovinos,
ovinos, caprinos y muy pocos cerdos.