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1. SITUACION GENERAL
La
época de los "Desarrollos Regionales" en el Noroeste
Argentino (850-1480 d.C.) se caracterizó por un fuerte
crecimiento demográfico y por la aparición de sociedades
poderosas que poseían territorios bien definidos, tales
como las organizaciones de Calchaquí, Yocavil y Belén,
en las provincias de Salta, Tucumán y Catamarca. Más
al sur se desenvolvía Sanagasta en La Rioja y San Juan.
El
desarrollo en estos últimos siglos de la historia indígena,
ocurrió gracias a la aplicación de nuevas tecnologías
y a la intensificación en el manejo de los recursos.
La agricultura hidráulica, el control de diversos pisos
ecológicos y una explotación ganadera intensiva estaban
bien establecidos. Durante ese proceso, se acentuaron
las relaciones sociales desiguales tanto en la organización
del trabajo como en la distribución y el consumo de
bienes.
A
mediados del siglo XIII estaban en funcionamiento "centros
poblados semiurbanos" en todos los oasis de Puna y valles
apropiados para la explotación agropecuaria. Con estos
comenzó el clímax del florecimiento regional al interior
de cada una de las grandes unidades espaciales al mismo
tiempo que se diferenciaban en los aspectos políticos
y culturales.
Esa
tendencia pronunciada hacia el desarrollo urbano se
vinculó a nuevas formas de organización social con la
constitución de jefaturas centralizadas o "cacicazgos"
en distintos grados de consolidación y de acción hegemónica
sobre el entorno. Los más importantes fueron el gran
sistema Yocavil con varios centros de primera magnitud
y los núcleos de Belén en el valle de Hualfín y Abaucán
(Fig. 2).
Fig.
2
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