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Introducción
En
el Noroeste argentino, el Formativo Medio también es
denominado Período Agroalfarero Medio. En la actualidad,
muchos arqueólogos coinciden en llamarlo Período de
Integración, haciendo referencia a los procesos de unificación
de carácter social e ideológico que se da entre las
diversas sociedades locales, ubicadas en distintos ámbitos
geográficos.
En
Catamarca, y en gran parte de la región Valliserrana,
este período ha sido identificado con la "cultura de
La Aguada", definida por Alberto Rex González en 1961-64.
Las investigaciones arqueológicas más recientes parecen
indicar que en realidad no se trata de una cultura que
se expandió y ocupó un amplio territorio, sino de varias
sociedades que alcanzaron un nivel de organización socio-política
semejante y compartieron, en gran medida, una misma
ideología religiosa, centralizada en la imagen o símbolo
del felino.
En
cada lugar, los factores sociales y ambientales definieron
trayectorias históricas y modos de vida específicos.
Sin embargo, desde épocas tempranas se desarrolló una
intensa interacción e intercambio entre los distintos
grupos sociales; este proceso los llevó, entre otras
cosas, a cierta comunidad de ideas y prácticas, especialmente
de aquellas ligadas al culto.
Las
principales características del período son:
- 1)
fuerte carácter religioso y ritual, manifiesto fundamentalmente
en la iconografía y la arquitectura ceremonial.
- 2)
organización socio-política compleja, con desigualdad
y jerarquización interna.
- 3)
mayor densidad de población que en el período anterior.
- 4)
producción económica agrícola-pastoril, con la incorporación
de áreas de explotación más extensas, de nuevas tecnologías
agrícolas y, posiblemente, de cultígenos.
- 5)
especialización artesanal, particularmente en alfarería
y metal.
- 6)
diferenciación y complementación funcional entre las
unidades de asentamiento de un mismo grupo social.
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