|
INTRODUCCION
La
Puna o Altiplano sudamericano incluye porciones importantes
de los Andes de Perú, Bolivia, Chile y Argentina. Situado
por encima de los 2.500 m.s.n.m., sus características
fisiográficas y ecológicas lo convierten en uno de los
desiertos de altura más extensos del mundo.
A
pesar de tratarse de una de las zonas más inhóspitas
del planeta, existen evidencias de ocupaciones humanas
desde, por lo menos, 11.000 años hasta la actualidad.
Durante dicho lapso los grupos humanos implementaron
una variedad de estrategias cazadoras-recolectoras para
incorporar posteriormente opciones agro-pastoriles y
el sedentarismo. En ambos casos, los camélidos sudamericanos
constituyeron un recurso crítico para la economía.
La
sucesión de cambios que sufren los grupos cazadores-recolectores
para incorporar el cultivo y el pastoreo a su economía
se denomina proceso de domesticación de plantas y animales.
Por otra parte, la arqueología andina ha denominado
Período Formativo, Agro-alfarero Temprano o Agro-pastoril
Temprano, al lapso caracterizado por esas primeras sociedades
de cultivadores y pastores sedentarios.
El
Departamento de Antofagasta de la Sierra ocupa gran
parte de la porción más meridional de la Puna de Atacama
en territorio argentino. Las evidencias arqueológicas
disponibles, indican que fue uno de los escenarios probables
del proceso de domesticación del camélido para luego
ser ocupado por tempranas ocupaciones agro-pastoriles.
Para comprender mejor las características de esas antiguas
sociedades y su evolución en el tiempo es conveniente
revisar algunos aspectos del medio ambiente regional,
ya que mucho tuvo que ver con el proceso al que aludimos.
|